¿Qué es la ATM?
La articulación temporomandibular (ATM) une la mandíbula con el cráneo, justo delante de cada oído. Trabaja junto con los músculos de la masticación cada vez que hablás, masticás, tragás o bostezás. Cuando la articulación o esos músculos no funcionan en equilibrio pueden aparecer dolor, ruidos o limitación para abrir la boca.
Síntomas frecuentes
- Dolor en la mandíbula, la cara, la sien o delante del oído.
- Chasquidos, clics o crujidos al abrir o cerrar la boca.
- Dificultad para abrir la boca o sensación de que la mandíbula se traba.
- Dolor de cabeza frecuente, sobre todo al despertar.
- Apretar o rechinar los dientes (bruxismo) y desgaste dental.
- Cansancio o dolor muscular al masticar.
Si tenés uno o varios de estos síntomas, lo recomendable es hacer una consulta para evaluar el origen del dolor antes de iniciar cualquier tratamiento.
Cómo hacemos el diagnóstico
El diagnóstico empieza con una consulta y una evaluación clínica de la articulación, los músculos y la mordida. Para completarlo, AMO cuenta con estudios específicos que se hacen en el mismo centro:
- RX de ATM: imágenes de la articulación con la boca abierta y cerrada.
- Kinesiografía: registro computarizado de los movimientos de la mandíbula.
- Electromiografía: actividad de los músculos de la masticación en reposo y en función.
- Sonografía: registro de los sonidos que hace la articulación al moverse.
Con esos datos se arma un diagnóstico más completo y se planifica el tratamiento con mayor precisión.
Cómo es el tratamiento
Cada plan es personalizado y depende del diagnóstico. Puede combinar dispositivos intraorales, ajustes de la mordida e indicaciones de cuidado, y, cuando hace falta, el trabajo conjunto con otras especialidades del centro, como ortodoncia y ortopedia de los maxilares. El objetivo es aliviar el dolor y recuperar una función mandibular cómoda y estable.
Seguimiento
El tratamiento de ATM se acompaña con controles periódicos para medir la evolución y ajustar lo que sea necesario hasta el alta.

